La Catedral de la Lucha Libre, la Arena México, fue testigo de una velada que mezcló la espectacularidad aérea con la nostalgia. En el turno estelar, el “Rey de Plata y Oro”, Místico, quien sorprendió a los asistentes al salir al ring portando una chamarra de la banda de K-Pop BTS, lideró al bando técnico junto a Titán para llevarse una victoria cardiaca ante los rudos Ángel de Oro y Bárbaro Cavernario.
El combate inició cuesta arriba para los científicos, quienes sucumbieron ante la fuerza y las artimañas del bando rudo en la primera caída. Sin embargo, la agilidad de Titán y el carisma de Místico permitieron una reacción fulminante. El clímax llegó en el tercer episodio: tras un impresionante vuelo de Místico desde la pasarela y un mortal de Titán hacia fuera del ring, el “Seminario de los Ojos Blancos” sentenció la noche aplicando su llave maestra, “La Mística”, provocando el estallido de la afición.
Adiós a una leyenda de la grada: Homenaje a “La Cavernaria”
Más allá de los costalazos, la noche tuvo un momento de profunda solemnidad. El Consejo Mundial de Lucha Libre (CMLL) y el público presente rindieron un minuto de aplausos en memoria de Guillermina Zarzosa, mejor conocida como “La Cavernaria”.
- Una vida en el ring: Doña Guillermina fue una aficionada histórica que asistió a las funciones desde la década de los 40.
- Presencia eterna: Vio desfilar a las leyendas más grandes de la historia de México y se convirtió en parte del folclore de la Arena.
- Tributo: Con la presencia de su familia y el roster completo de luchadores sobre el cuadrilátero, se reconoció su lealtad incondicional al deporte de las llaves y las contrallaves.








