Tras la ola de críticas por parte de padres de familia y organizaciones civiles, el titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Mario Delgado Carrillo, anunció que la decisión de finalizar el ciclo escolar el 5 de junio será sometida a revisión. Aunque inicialmente se presentó como un acuerdo unánime para proteger a los alumnos de las altas temperaturas y facilitar la logística por el Mundial de Futbol 2026, la medida entró en pausa.
El próximo lunes 11 de mayo, las autoridades educativas de los 32 estados se reunirán nuevamente para definir una “propuesta definitiva”. Esta rectificación surge luego de que la presidenta Claudia Sheinbaum señalara en su conferencia matutina la necesidad de priorizar el aprovechamiento académico y los aprendizajes de los más de 28 millones de alumnos de educación básica y media superior.
Los puntos clave de la controversia:
- La propuesta inicial: Terminar clases el 5 de junio (en lugar del 15 de julio) y regresar el 17 de agosto para un periodo de “fortalecimiento”.
- La justificación: El secretario Delgado había mencionado que el adelanto obedecía al clima extremo en varios estados y a la realización de la Copa del Mundo en México.
- El rechazo: Organizaciones civiles advirtieron que recortar más de cinco semanas de clases afectaría gravemente el rezago educativo post-pandemia.
- La postura de los alumnos: En una visita a Hermosillo, Sonora, el funcionario consultó a estudiantes de secundaria, quienes, como era de esperarse, celebraron la idea de salir antes de vacaciones.
¿Qué pasará el lunes?
La SEP buscará un equilibrio entre el cuidado de la salud (por las olas de calor) y el calendario pedagógico. Se espera que el lunes se aclare si se mantiene el fin de cursos anticipado o si se proponen fechas escalonadas por región, dependiendo de las condiciones climáticas de cada estado. Por ahora, la fecha de regreso a clases para el ciclo 2026-2027 también permanece bajo análisis para asegurar el máximo aprovechamiento escolar.













